La oportunidad final tiene que ver con posicionamiento y narrativa. En un sector dominado por mensajes técnicos o alarmistas, Gigas decidió construir una propuesta que hablara el lenguaje de los líderes empresariales. Javier López Guerrero impulsó una visión en la que la ciberseguridad se entiende como un proceso progresivo, medible y directamente conectado con la continuidad del negocio.

El obstáculo fue romper con la percepción de que la concienciación es secundaria frente a la tecnología. Los datos muestran lo contrario: con más de 36.000 millones de intentos de ataque al año y un crecimiento explosivo del uso de IA, ignorar el comportamiento del usuario es dejar abierta una de las principales puertas de entrada al riesgo.

La decisión fue integrar el factor humano como una capa de defensa al mismo nivel que la infraestructura. La plataforma abierta de formación se convierte así en un punto de partida accesible para empresas que buscan estructurar su estrategia de ciberseguridad sin improvisaciones ni dependencias excesivas.

El resultado posiciona a Gigas como un socio tecnológico de largo plazo. Cada cifra deja de ser solo un indicador de amenaza y se transforma en una historia de ambición empresarial convertida en control, resiliencia y resultados medibles.