Cuando el motor deja de ser el único protagonista de la conversación sobre un automóvil, aparecen decisiones que antes parecían menores y que ahora pueden tener impacto sobre la experiencia de conducción, porque un vehículo eléctrico cambia la relación entre peso, torque, ruido y consumo de energía. En ese escenario, la llanta empieza a ocupar un lugar distinto y la apuesta de Hankook Tire por su familia iON muestra cómo un fabricante tradicional de este componente está ajustando su portafolio a una transformación más amplia del mercado automotor.
La compañía llevó cuatro referencias especializadas a las Ferias de Movilidad Sostenible realizadas en Bogotá, Cajicá y Medellín, donde presentó iON evo AS, iON evo AS SUV, iON GT SUV e iON ST AS SUV. Aunque cuatro referencias pueden parecer un dato pequeño frente al tamaño del mercado automotor, sirven para entender que la estrategia no consiste simplemente en adaptar una llanta convencional, sino en construir una oferta diferenciada para distintos tipos de vehículos eléctricos.
Ahora bien, la razón está en el comportamiento particular de estos automóviles, ya que el paquete de baterías puede incrementar el peso del vehículo y el torque instantáneo genera condiciones diferentes para la llanta. Hankook señala que esas características requieren soluciones específicas, porque una tecnología pensada para un automóvil convencional no necesariamente responde de la misma manera cuando cambia la distribución de peso y la forma en que se entrega la potencia.
En ese punto aparece uno de los aspectos menos visibles de la transición energética, porque la conversación suele concentrarse en baterías, cargadores y autonomía, mientras que los proveedores de componentes deben resolver problemas mucho más cotidianos. Hankook resume esa necesidad al señalar que los vehículos eléctricos requieren llantas diseñadas para responder a su peso adicional, al torque instantáneo y al menor nivel de ruido de sus motores, tres variables que terminan conectadas con eficiencia, desempeño y confort.
Una categoría que empieza a tener sus propias reglas
Si uno aterriza esas variables al bolsillo del conductor, la resistencia al rodamiento adquiere una importancia particular porque cualquier pérdida de eficiencia puede afectar el aprovechamiento de la energía disponible. Por eso, la tecnología Opti Cure incorporada en la línea iON busca reducir esa resistencia, mientras que la lógica detrás del desarrollo apunta a que la llanta acompañe y no limite las características de eficiencia que se esperan de un vehículo eléctrico.
De hecho, el ruido introduce otra diferencia interesante porque, cuando el motor deja de generar buena parte del sonido tradicional, el contacto entre el vehículo y la carretera se vuelve más perceptible. Para responder a esa condición, Hankook incorpora tecnologías como i Sound Absorber, Noise Guard y Opti Pitch, con las que busca reducir la percepción acústica y adaptar el comportamiento de la llanta a un vehículo cuya experiencia sonora es distinta.
Aunque la compañía presentó estas soluciones en centros comerciales y no únicamente ante compradores especializados, la decisión permite acercar una tecnología que todavía puede parecer distante a situaciones de compra más cotidianas. La presencia en Unicentro durante dos días, en Fontanar durante cuatro días y en El Tesoro durante otros dos días permitió que la línea estuviera expuesta en tres mercados urbanos, mientras los visitantes podían conocer directamente las características de las referencias diseñadas para eléctricos e híbridos enchufables.
En la práctica, el movimiento muestra que la electrificación está creando una categoría propia dentro de negocios que durante décadas funcionaron con reglas bastante estables, porque ahora la competencia no depende solamente de duración o agarre, sino también de eficiencia energética, control del ruido y adaptación al peso del vehículo. Para Hankook, el reto comercial está en acompañar esa transición con un portafolio especializado, mientras para el mercado significa que componentes que antes se compraban casi por rutina empiezan a entrar en una conversación mucho más amplia sobre el costo de operación de un automóvil eléctrico.





