El phishing está dejando de ser únicamente un problema de correos electrónicos que buscan robar contraseñas. Las campañas identificadas por Check Point Research durante el tercer trimestre de 2026 muestran una evolución hacia engaños que utilizan herramientas de inteligencia artificial y desarrollo para convencer a las víctimas de ejecutar acciones que pueden comprometer sus propios dispositivos. La suplantación de servicios conocidos sigue siendo el punto de partida, pero el objetivo puede ir mucho más allá de obtener credenciales.

Uno de los casos detectados utilizó la imagen de Claude para enviar una falsa alerta de facturación. El mensaje afirmaba que un pago de 500 euros había sido rechazado y advertía sobre la posible suspensión del acceso a la API y las licencias si el destinatario no actualizaba su método de pago. La urgencia buscaba impulsar una reacción rápida, poniendo en riesgo tanto la información financiera como las credenciales de la cuenta. Otra campaña imitó a Google Antigravity y presentó un supuesto comando de instalación para Linux que, en realidad, descargaba y ejecutaba código desde un servidor externo.

Omer Dembinsky, gerente de investigación de datos en Check Point Research, advierte que los atacantes están llevando sus estrategias hasta las herramientas de inteligencia artificial y desarrollo utilizadas por sus potenciales víctimas. La novedad está en que el usuario puede terminar ejecutando una instrucción maliciosa convencido de que está instalando una aplicación, resolviendo un inconveniente técnico o siguiendo una recomendación de soporte. En ese escenario, la ingeniería social se combina con procedimientos informáticos que parecen legítimos.

El riesgo también aparece en entornos que no necesariamente están asociados con la inteligencia artificial. Check Point documentó una página falsa de soporte de Apple que invitaba a usuarios de Mac a ejecutar comandos en la terminal bajo la promesa de mejorar el rendimiento. En otra campaña, una web que imitaba a DocuSign presentaba un documento para revisión y solicitaba una supuesta actualización del lector, que terminaba descargando FleetDeck, una herramienta legítima de gestión remota que puede ser utilizada de forma maliciosa para obtener acceso no autorizado.

Ángel Salazar, gerente de Ingeniería de Canales en Latinoamérica de Check Point Software, señala que la IA generativa facilita la producción masiva de correos y sitios fraudulentos convincentes. La respuesta empresarial, por tanto, necesita contemplar tanto el mensaje inicial como las acciones que ocurren después de abrirlo. Bloquear correos sospechosos, identificar dominios que imitan a marcas reconocidas y detectar instalaciones o herramientas remotas no autorizadas son medidas relevantes para contener una amenaza que ya no termina cuando alguien entrega su contraseña.