Una familia en Bogotá pide una respuesta urgente a EPS Sanitas ante la situación de una paciente que completa dos días bajo atención médica luego de ingresar con un intenso dolor abdominal y pélvico que, según sus familiares, le impide caminar con normalidad. Tras ser atendida inicialmente en la Central de Urgencias de Puente Aranda y posteriormente trasladada a la Clínica Colsubsidio Roma, se informó la presencia de un prolapso de órganos pélvicos, referido a la familia como prolapso vesical de grado 1. Pese a que se estudia la posibilidad de darle de alta dependiendo del resultado de una ecografía, la familia advierte que el dolor persiste y reclama una valoración integral antes de cualquier egreso.

La preocupación comenzó el viernes 28 de agosto, cuando la paciente acudió a la Central de Urgencias de Puente Aranda debido a un cuadro de dolor abdominal y pélvico de alta intensidad, que, de acuerdo con el relato de sus familiares, llegó al punto de dificultarle considerablemente caminar.

Después de la valoración inicial fue remitida a la Clínica Colsubsidio Roma, donde la familia asegura haber recibido información sobre la presencia de un prolapso de órganos pélvicos de grado 1, con compromiso vesical, condición en la que la vejiga pierde parte de su soporte anatómico y protruye hacia la pared vaginal.

Sin embargo, después de aproximadamente dos días de atención, la familia asegura que la situación que originó la consulta no se ha resuelto: la paciente continúa presentando dolor intenso y dificultades para movilizarse.

Según el testimonio entregado por la familia, este domingo una especialista en urología informó que se realizaría una ecografía y que, si el examen no evidencia otra alteración que amerite manejo intrahospitalario, podría considerarse el alta.

La respuesta generó preocupación entre sus allegados. La familia sostiene que preguntó qué ocurriría entonces con el intenso dolor que todavía presenta la paciente y asegura que recibió como respuesta que este podría manejarse mediante analgésicos.

Pero uno de los puntos que más inquietud produjo ocurrió cuando preguntaron por las dificultades relacionadas con el control urinario. Según la versión de la familia, la profesional habría indicado que podría utilizar pañal. Los familiares califican la comunicación recibida como “grosera, despectiva y carente de empatía” y aseguran que la especialista incluso manifestó no comprender por qué la paciente había sido remitida desde Puente Aranda hacia esa institución.

Estas afirmaciones corresponden al relato de la paciente y sus familiares y requieren la versión de la institución y de EPS Sanitas para establecer exactamente qué ocurrió durante la atención.

Familia pide revisar cirugía practicada hace dos meses

El caso tiene otro antecedente que la familia considera fundamental. Aproximadamente dos meses atrás, la paciente habría sido sometida a una intervención quirúrgica en la Clínica Colombia dentro de la red de atención de Sanitas.

Sus familiares aseguran que previamente se había hablado de la posibilidad de utilizar una malla o mecanismo de soporte para corregir el descenso de la vejiga y ahora solicitan conocer, mediante la historia clínica, los informes quirúrgicos y el concepto de los especialistas, qué procedimiento se realizó realmente, por qué no se utilizó dicho soporte y si existe alguna relación entre aquella intervención y la situación actual.

La familia no pretende sustituir el criterio médico sobre si un prolapso grado 1 requiere o no cirugía. Su cuestionamiento es otro: ¿qué está causando un dolor tan intenso que la paciente manifiesta no poder caminar normalmente y cuál será el plan médico para controlarlo antes de enviarla nuevamente a casa?

También denuncia una situación que considera especialmente delicada: asegura que durante parte de la estancia no se habría administrado oportunamente la insulina que la paciente utiliza, circunstancia sobre la cual solicita una explicación formal y la revisión de los registros de medicamentos suministrados durante la hospitalización.

“No pedimos una cirugía porque sí; pedimos que determinen qué tiene”

Los familiares insisten en que su petición no consiste en exigir una intervención quirúrgica sin indicación médica, sino en obtener una valoración integral, un diagnóstico que explique el dolor incapacitante, manejo adecuado de sus condiciones de base y un plan seguro de tratamiento y seguimiento.

Por ello hacen un llamado urgente a EPS Sanitas, la Clínica Colsubsidio Roma y las instituciones que han participado en la atención para revisar integralmente el caso, garantizar continuidad asistencial y entregar explicaciones sobre el procedimiento practicado meses atrás.

“No estamos pidiendo que la operen porque nosotros lo decidamos. Estamos pidiendo que no la manden a casa sin saber por qué tiene un dolor que no la deja caminar, que revisen qué pasó con la cirugía anterior y que le garanticen una atención digna e integral”, es el llamado de la familia.

El caso permanece a la espera del resultado de los estudios diagnósticos y de una definición médica. La familia solicita que antes de cualquier alta se determine si la paciente se encuentra realmente en condiciones clínicas seguras para regresar a casa y cómo será manejado el dolor y la sintomatología urinaria que motivaron la consulta.

Se deja abierta la posibilidad de incluir la versión oficial de EPS Sanitas, Clínica Colsubsidio Roma y de las instituciones involucradas en la atención de la paciente.