El crecimiento del BPO colombiano parte de una oportunidad macroeconómica concreta: inflación en descenso y expectativas estables hacia 2026.
El obstáculo fue la volatilidad reciente, que obligó a las empresas a operar con cautela y planes conservadores.
Faticoni explicó que la estabilidad de la inflación y una demanda interna sólida son factores que incentivan la llegada de capital extranjero y la expansión de los negocios nearshore y offshore.
La decisión empresarial fue sostener operaciones sin sobresaltos en 2025 y proyectar con cifras realistas el siguiente ciclo de crecimiento.
El resultado es una proyección de inflación cercana al 3,5% en 2026, frente al 5,5% de 2025, que mejora la planeación financiera y la competitividad del sector.
Menos incertidumbre macro se traduce en más decisiones de largo plazo.